Rara vez suelo leer Best Sellers. Quien me conoce sabe que no son libros que atraigan mi atención y rara vez pierdo mi tiempo con ellos (aparte su precio desorbitado). Tengo una lista por devorar que figura bastante arriba en mis preferencias. Pero mi mujer se empeñó en leerlo y un buen día lo compramos. Hasta aquí todo normal. Dado el nivel de tribulación mental que llevo últimamente y el bloque lector al que estaba sometido, decidí, sin que sirva de precedente, desatascarme con este tocho y, por qué negarlo, si podía, pegarle algún que otro palo.
A Ken Follet, a diferencia de otros escritores que facturan libros como quien trabaja en una cadena de montaje y suelen vender humo, con relativo éxito (léase Dan Brown, Katherine Neville o Ruiz Zafón), hay que reconocerle varias virtudes; sabe construir una historia, sabe manejar sus personajes y sabe lo que está contando (sobre este punto volveré más tarde). Tirando mano de su hoja de cálculo Excel (tal y como lo reconoció en Pagina2 cuando presento Un mundo sin fin), amén de usar y (abusar) de la interrelación entre personajes, de la cual sale, más o menos, bien librado.
Le pagan por sacar un producto que sea sencillo de colocar y fácil de digerir. Y le pagan muy bien, parece que 1000 libras esterlinas por página, en definitiva un millón de libras (poco más de un millón ciento sesenta y ocho mil euros). Y puedo asegurar que será el libro más vendido-regalado estas navidades. Y supongo que leído, aunque la relación compra/lectura, no siempre es real.
Su planteamiento es más efectivo que efectista, en donde A,B,C son sus personajes en un lugar, C conecta con D que está relacionado con E,F, G, y G, al final se relaciona con A. Es una reductio ad adsurdum de cómo va la novela, pero no deja lagunas evidentes, ni incongruencias a primera vista.
El libro tiene una gran cantidad de personajes, pero a diferencia de la opinión de un crítico que leí, creo que fue en diario El País, no creo que resulten complicados de seguir y de retenerlos en su parte de la trama. No son personajes con gran complejidad psicológica, ni con grandes contradicciones que les hagan fluctuar de un lado para otro.
Pero, no hay que perder la perspectiva de libro que se tiene entre las manos, es un libro escrito con el único fin de evadirse, de muy fácil lectura,demasiado para mi gusto. Con un pero en este aspecto, ya he dicho antes que sabe lo que dice, es de origen gales y una parte fundamental de la historia nace de esa tierra y resulta obvio que se ha documentado para escribir. ¿Porqué digo pero? , bien, ya he señalado que es un producto de consumo rápido, pero hay momentos en que quien no haya leído, aunque sea brevemente, algo de lo que sucedió antes de la Primera Guerra Mundial, las convulsiones que recorrían Europa en dicho momento, los nacionalismos latentes, los movimientos sufragistas o el juego sucio de las grandes potencias, me temo que se va a perder. Igual estoy equivocado, pero aunque muchas veces pase de puntillas sobre el trasfondo histórico, esté está ahí y sin él, lo que le rodea no se entiende absolutamente nada.
Lo malo del libro, lo de siempre, uno tiene la sensación de estar leyendo la misma novela, cambia el lugar, cambian los nombres, las localizaciones, pero los tópicos no. El noble tozudo y orgulloso, celoso de sus privilegios, el personaje de clase social baja que gracias a su esfuerzo saldrá adelante, el mundo cambiante que siempre le rodea o los tintes de folletín que le da a muchas de las situaciones que plantea, en donde a veces el dramatismo que pretende provoca un poco de bochorno, por lo poco resuelta que deja la situación. Y que es una historia obvia y previsible, se sabe a ciencia cierta qué pasará al final. Aparte se hace obvio que se ha leído El final del desfile de Ford Maddox Ford (ese tema sufragista) y que ha visto Senderos de Gloria (el trato a los soldados) de Stanley Kubrick.
En definitiva, es una novela de la que no esperemos grandes alardes literarios, ni complejidades filosóficas, ni excesivos dramas morales, pero que no decepcionará a los fans de Ken Follet, en particular, ni a los aficionados a los best sellers, en general.
¿Recomendable? A pesar de habérmelo leído, admito que si no se es aficionado a este tipo de lectura o necesitas una catarsis que te permita leer un libro sin pensar demasiado, mejor que no. Ya no voy a entrar si esto es literatura o no es literatura. Particularmente, mi opinión que es igual de invalida como la de cualquiera, es que un libro debe aportarme algo, conocimientos de los que carezco, interés literario, retos… etc. Le demando algo más a un libro, aunque he de admitir que el libro lo empecé con prejuicios y lo terminé con los mismos, con lo cual probablemente no soy el más indicado para hacer propaganda (que no le hace falta) de este libro. Me temo que lo olvidaré igual de rápido que lo leí.
Pero bien mirado, al fin y a la postre, lo importante es leer y mejor este que muchos otros que no cuentan más que sandeces. Este hombre por lo menos es sincero cuando dice que es la historia de sus abuelos y padres. La próxima parte de esta trilogía parece que se desarrolla en España, habrá que ver si sabe hablar de nuestros abuelos y habrá que ver si hay que darle una oportunidad o no.
Se me olvidaba, los gigantes son las tres monarquías que desaparecieron tras la Gran Guerra, la del Kaiser, la del Zar y la del emperador austrohúngaro.
Dime un libro, que no hayas olvidado, que te haya aportado algo y que recomiendes para leer.
ResponderSuprimirGracias